PRIMEROS
PASOS
El
Jardín de Infantes es el primer edificio público que habitan los
niños; el primer contacto con un edificio de escala y complejidad no domésticas
que hace evidente, por primera vez, la diferencia del espacio público con
el espacio familiar y por lo tanto funciona como una nueva experiencia arquitectónica
y emocional. Se trata de una instancia intermedia entre el hogar del niño
y el exterior desprotegido de la sociedad adulta. Las reacciones emocionales
que provoca el carácter de este espacio son tan fuertes como las acciones
físicas que provocan cosas comunes como el calor, la luz, los sonidos,
y el movimiento del aire. Así el espacio planteado parte de la construcción
de un microcosmos cuya referencia es definida a partir de un radio visual-táctil
de un metro, con materiales, puertas, ventanas y objetos creados para el estímulo
de los pequeños. Este Jardín forma parte de una serie de pequeños
edificios del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en hospitales.
Ellos están destinados a los hijos de los trabajadores y vecinos. La
operación consistió, en primer lugar, en detectar lugares libres
dentro de los predios que contaran con acceso directo desde las calles perimetrales,
superando su ubicación original que se hallaba comprometida con otras áreas
del hospital, incompatibles con este destino. El conjunto, edificio y áreas
exteriores, se implanta en un sector arbolado con acceso desde la avenida Varela,
el niño en el parque. Este predio cuenta con un pronunciado desnivel respecto
de la vereda, situación es ventajosa desde la protección acústica
y visual con la avenida. A
partir de esta topografía, el proyecto genera un paseo gradual a través
de la escalinata, la rampa, el porche, en la llegada y la partida: el niño
en la ciudad. Los espacios interiores se dilatan y expanden en otros interiores
y en las transiciones de semi sombra hasta llegar a las áreas descubiertas.
El proyecto define la totalidad de los lugares como activos, aún los
conectivos: todo lugar es pedagógico; por ende estimula la oportunidad
para el desarrollo de la curiosidad y el aprendizaje. Las superficies de las
salas surgen de la cantidad de niños por grupo, de su edad y el tipo de
actividad que alojan. Los niños más pequeños (nivel maternal)
requieren mayores superficies y los grupos son más reducidos. Esto se equipara
con la reducción proporcional de superficie por alumno para las salas de
jardín y la mayor cantidad de niños por grupo. La incorporación
de espejos, pizarrones, equipamiento fijo y móvil forman parte del diseño
de las salas. Las puertas de acceso cuentan con un diseño que contempla
las alturas de sus usuarios, niños y adultos. Se previeron diferentes lugares
de guardado: para los niños, según edades (pañales, mudas
de ropa, útiles de comida, mochilas, etc.) y para los docentes (material
didáctico, botiquín, etc.). Los pisos de las salas, los offices
y los baños son aptos para la fácil limpieza y pensados en función
del juego en el piso. Se han evitado cantos vivos y aristas en bordes de muebles,
mesadas y muros. La iluminación para las salas de lactantes, deambuladores
y dos años, es indirecta a fin de evitar su incidencia sobre los ojos de
los bebés en las cunas. En estas salas se previo oscurecimiento para favorecer
las distintas actividades: juegos y descanso. En cuanto a los baños,
son anexos a las salas, dado que los niños en esta etapa concurren al baño
acompañados o asistidos por la maestra. Las puertas son bajas para permitir
la mirada del docente respetando la privacidad de los niños. La construcción
de los hábitos de higiene personal forma parte del objetivo de este nivel
educativo. Las salas de 3, 4, y 5 años cuentan en su configuración
y equipamiento con el armado de sectores y rincones, para el desarrollo de actividades
individuales y/o grupales, simultáneas o alternadas, con diferente cantidad
de niños. Teresa Chiurazzi-Luis Díaz | GOBIERNO
CIUDAD AUTÓNOMA DE BUENOS AIRES / SECRETARIA DE EDUCACIÓN DIRECCIÓN
GENERAL DE INFRAESTRUCTURA, MANTENIMIENTO Y EQUIPAMIENTO Directores de
DGIMyE: Luis Rey / Agustín Garona, arqs. Anteproyecto: Chiurazzi-Díaz
Arqs Proyecto: Luis Díaz, Arq. ------------------------------------------------ JARDÍN
DE INFANTES HOSPITAL PARMENIO PIÑER ------------------------------------------------ COLABORADORES:
Lucas Dinunzio, Silvina Viegas, Romina Cingari, arquitectos ASESORES: Estructuras:
Norberto Abelenda, arq., Héctor Garolla, ing. Instalaciones:
Carlos Contini, Edgardo Gaviño, Oscar Torrigino, ings. EMPRESA CONSTRUCTORA:
Riva SA UBICACIÓN: Avenida Varela entre Crisóstomo Álvarez
y Balbastro, Ciudad Autónoma de Buenos Aires SUPERFICIE CUBIERTA:
1100.00 m2 AÑO: 2006 |




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